Cielo o Castigo

La madre acudía cada mañana a la misa de las 10 donde el párroco D. Agustín celebraba desde hacía 14 años. En sus plegarias ella pedía siempre por sus dos hijos, Manuel y Alejandro.
La vida de Manolito y Alex era siempre la misma: bronca, comisaría, fianzas.... Su madre, viuda desde los 20 años, seguía sirviendo en una casa para poder hacer frente a los pagos continuos y sufragar las dosis que cada uno de ellos necesitaba a diario. De este modo evitaba que el número de robos se incrementara.
Eran las 3 de la mañana cuando llamaron a casa. Ella descolgó el teléfono lentamente presintiendo que no había ya por qué apresurarse, que algo malo pasaba y no merecía la pena arrimarse el auricular al oído con demasiada celeridad. La noticia de la muerte de sus dos hijos a manos de alguien que quiso arreglar viejas cuentas no se hizo esperar, fue la Guardia Civil con un "lo sentimos profundamente, señora. Puede venir a identificar los cuerpos esta misma noche al Anatómico. Si lo desea, le mandaremos un coche......." En ese momento colgó el teléfono y se acercó a la ventana que permanecía abierta por el calor insoportable de las noches de julio. Se santigüo y se lanzó desde su cuarto piso hasta dar con su cuerpo en la acera.
Lo que pasara o no después en esa vida ya no importaba. Ella se vió levitando sin sentir su peso hacia una luz muy blanca y brillante vestida con una túnica turquesa y acompañada a cada lado por dos palomas . Todo resultaba hermoso , más aún cuando, pasada la luz blanca, se encontró con un inmenso prado lleno de flores, mariposas, agua limpia, árboles frutales y el trino de mil ruiseñores.
Dejó de flotar en el aire y sintió como sus pies desnudos pisaban una hierba recien cortada. Desde un manzano, algo parecido a un ángel le habló así:" Has llegado a lo que vosotros llamáis el Cielo, aquí tendrás toda la felicidad del mundo, no existirá el sufrimiento, el desamparo, la melancolía ni el desasosiego. Lo que hiciste en tu vida terrenal se ha visto compensado con este eterno regalo. Si quieres hacer alguna pregunta...ahora estás a tiempo"
Ella se acercó más al manzano y dijo: " ¿Dónde están mis dos hijos?" . El ángel contestó: "En el infierno. Su vida terrenal no ha sido recompensada como la tuya. Han sido condenados con el fuego y el dolor eterno."
Ella dió unos pasos hacia atrás y dijo: "Entonces...¿ cuál es el verdadero Cielo?. ¿Qué madre puede ser feliz eternamente sabiendo que sus hijos están quemándose en el infierno? ¿Donde está el gozo infinito?. "
El ángel desapareció entre una nube grisácea; ella sintió de nuevo cómo se elevaba al tiempo que veía cómo todo el paraíso que había visto hacía unos minutos se iba borrando como si de un lienzo mojado se tratara.
El médico de la ambulancia miró a la enfermera diciéndole : " Hora de la muerte: 3 y media de la madrugada".








MarivipSuperstar dijo
¡Barvaro!
Ahora dime... Esto lo escribes tu solito????... Con boca abierta me has dejado. Que lo sepas!
17 Septiembre 2009 | 09:03 PM