En la cola del banco....

En la cola del Banco o del Supermercado es dónde casi todos los seres humanos somos iguales.
Pedimos la vez y luego nos dedicamos a ver los anuncios de ofertas del establecimiento o, si no, la vestimenta de la persona que nos precede.Si la fila no avanza, empezamos a hablar solos pero con la intención de que nos escuchen los demás:
- Qué vergüenza. Parece mentira que para una fila tan larga haya sólo una ventanilla abierta.
Hasta ahí, todo bien. Pero te fijas en la persona a la que están atendiendo, de pie, con los pies cruzados y casi acostado en el mostrador y es donde la adrenalina empieza a segregarse de forma anormal. Este sujeto suele mirar de vez en cuando hacia atrás como diciendo : "joderos, que estoy siendo atendido y voy para rato", o por lo menos esa es la impresión que da el tiparraco ese.
El dependiente se levanta a hacer una fotocopia. Primero se chupa un dedo y coje el folio a copiar y lo mira un rato antes de ponerlo en la máquina. Una vez que le ha dado al botón bosteza como diciendo: "Me tenéis hasta las pelotas todos los de la cola". Lo malo de todo es que se le ha atascado el papel y debe volver a su silla para realizar una llamada de teléfono a la mesa de al lado. Sí, la que tiene a dos metros:
- Oye, que se me ha atascado el papel. Si.SI.SI. Vale. Ahora lo hago. SI.SI. No sé si esta tarde podré ir. SI. No, es que mi suegra....No. SI. Es que...Vale. Pues no. ¿Se ha muerto? Estaba muy delicá. Si.Si . Oye te dejo que parece que hay mucha gente en la cola. Luego hablamos. Bye.Bye.
Vuelve a la fotocopiadora, se despereza y vuelve a bostezar. Abre la tapa de la máquina y ....¡sorpresa!..había un papel atascado.
Mientras tanto tú tienes la cara más roja que el sobaco de un indio...y cuando miras hacia atrás ves a un viejecito que levanta su bastón diciendo:
- Cuando te salga de los huevos nos atiendes.
En ese momento, no sabes si aplaudir o darle un abrazo al pobre anciano.
Ya está a punto de que te llegue el turno y alguien te da en el hombro. Te das la vuelta y una señora mayor te pregunta:
- Joven. ¿Me podría usted dejar que pase delante para actualizar la cartilla?
Entonces descubres que no eres tan malo como hasta hace un rato pensabas, y la dejas pasar.
En ese instante suena una música parecida a la del Un Dos Tres , y aparece un conocido presentador de televisión diciendo:
- Señora. Acaba usted de ganar un millón de euros por ser la clienta "número tres millones". Enhorabuena.
Te das la vuelta , coges un extintor; te metes la manguera en la boca, quitas la anilla y aprietas la palanca....














lucerodelalba dijo
jajajajajajajajaja
que me meo
jajajajaaja
un besito , q pases una buena tarde.
2 Julio 2009 | 01:46 PM