¿Puede alguien reirse de Teresa de Calcuta?

Cuando llegó al aeropuerto, la ansiedad de volver a un mundo "civilizado" le produjo una sensación de estar fuera de su cuerpo. Algo que ya había padecido en aquél poblado africano cada vez que una madre gritaba desconsoladamente al sentir las dolorosísimas contracciones que traerían a un niño sin futuro al mundo.
Sandra se emocionó y a la vez se sorprendió al ver el recibimiento que diez hermanas de su congregación le habían preparado en el aeropuerto. Podía verse cómo, vestidas de blanco impoluto,sujetaban un cartel que decía: "Bienvenida de nuevo, Sandra".
En el comedor del convento hoy se preparó una comida especial y un atril con un micrófono para que Sandra contara brevemente los logros obtenidos en esta misión. Fueron numerosos los éxitos que, con poco dinero, se habían podido conseguir en poblados donde la única ayuda que llega es la de esta congregación; pero también fueron muchos los sucesos bochornosos y tristes que ella, junto a médicos y enfermeras , habían contemplado: hambruna, tisis, malaria, etc...
Una vez que Sandra hubo terminado su discurso, se sentó con las compañeras en una de las mesas. La verdad es que el apetito no era una de las cosas que más había conseguido abrirle aquél viaje. Solo miraba la televisión; le llamaba la atención volver a ver esa "caja tonta" a la que millones de personas se enganchan a diario.
De pronto dijo en voz alta:
- Por favor, silencio. Quién tenga el mando a distancia, que haga el favor de subir el volumen del televisor.
Todas las hermanas enmudecieron. Estaban retransmitiendo un programa homenaje a un actor que, por lo visto acababa de fallecer de cáncer. En ese homenaje se habían reunido varios artistas conocidos y "emblemáticos" de su país. De pronto uno de los participantes al acto, humorista, hacía a la vez del "homenajeado" y de "Dios". Un extracto de la conversación fue esta:
"....¿En el cielo hay tías buenas? - dice
- Claro, tenemos a la Madre Teresa de Calcuta.
- Me cago en Dios - gritó....."
De pronto , Sandra agachó la cabeza sonriendo ; la televisión enmudeció rápidamente y el comedor quedó completamente en silencio. No tardó mucho en escucharse un murmullo que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en decenas de conversaciones cruzadas.
Sandra se levantó de su silla y dijo:
- ¡Silencio, por favor! - gritó. El silencio se volvió a apoderar de la sala. - He estado mucho tiempo fuera de este país ayudando a gente que se moría. A niños que lloraban de hambre, el peor de los llantos que se puede escuchar de una persona tan inocente. He ayudado a decenas de madres a cuidar a sus bebés; les hemos enseñado a leer, a escribir y a transmitir lo que han aprendido a sus futuras generaciones. Y lo que es más importante, a formar una familia. Por lo que veo, esta gente no tiene muy claro quién fue Teresa de Calcuta o si lo saben han preferido utilizarla para hacer un chiste de dos segundos.
- Pero es que siempre son los mismos los que hacen este tipo de "gracias". - dijo una de las hermanas en voz alta.
- Ya. ¿Y qué quieres que te diga yo? Cada uno, en su libertad puede hacer lo que le venga en gana. Pero ...sí me gustaría decirle a esta gente que promulga valores de igualdad para todos y de comprensión hacia los marginados, que, precisamente, Teresa de Calcuta es un buen ejemplo que deberían seguir y de quién aprenderían muchos valores que en absoluto irían en contra de sus ideas y sin la necesidad de ser cristianos o católicos. También les diría que no todos los que creemos en Dios estamos de brazos cruzados viendo pasar el tiempo y frente a una Biblia constantemente; también ayudamos con el dinero que , gente anónima aporta solidariamente, a miles de niños en países tercermundistas. Seguro que, muchos de ellos, tienen la barriga y los bolsillos, repletos a diario.
Una leve sonrisa se dibujo en el rostro de Sandra y dijo:
- Sigamos con lo nuestro.













lucerodelalba dijo
Y asi fué , el mundo sigue
y cada cual con sus chistes
y cada cual se los toma de una forma diferente no?
un besito crazy , me alegro de verte , mua.
7 Julio 2009 | 08:31 PM